
Cómo lograr la temperatura adecuada en el horno rotativo
Si alguna vez has tenido que lidiar con hornos rotativos, sabes lo complicado que es lograr que el calor se distribuya uniformemente por toda la superficie del producto, especialmente cuando el horno está en movimiento. No quieres que tu producto tenga que esperar a que el aire se caliente.
Por eso utilizamos tubos infrarrojos de onda corta. El calor llega directamente a la superficie del producto. No importa cuánto aire haya dentro del horno; la energía va directamente al producto. Sin retrasos. Sin suposiciones.
Velocidad y potencia
Todo depende de cuanta potencia se pueda generar en cada tubo. Utilizamos cuarzo de alta densidad, ya que permite alcanzar la temperatura deseada en pocos segundos. Esto es muy útil cuando se aumenta la velocidad del transportador. En lugar de esperar a que las paredes del horno absorban el calor, la energía va directamente al producto. Es rápido. Muy rápido. Y eso facilita enormemente el control de la temperatura.
Diseño duradero (si se trata bien)
Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que puede soportar los cambios bruscos de temperatura sin dañarse. También ajustamos la geometría del filamento para que los tubos no se dañen fácilmente.
Pero aquí está el problema: los conectores suelen ser el punto débil. Utilizamos conectores R7 o Sk15, ya que son más fiables. Una conexión floja provoca arcos eléctricos, y eso significa que el tubo se dañará. Hazte un favor y revisa la tensión de los cables cada pocos meses. Solo toma cinco minutos, pero te evita problemas con las caídas de voltaje.
Desventajas
Estos tubos de alto rendimiento no son “listos para usar”. Consumen mucha energía. Si utilizas una cantidad grande de tubos, tu fuente de alimentación se verá afectada, especialmente durante el arranque.
No intentes usarlos con relés básicos; eso causará daños. Necesitas un controlador PID y SCRs para mantener una alimentación estable.
También debes prestar atención a las rejillas de enfriamiento. Si el aire no circula, el calor se acumula alrededor de los extremos de los tubos, lo que daña el cuarzo. Mantén el flujo de aire adecuado, y tus tubos durarán mucho más tiempo.