
Mantener los pasteles en perfectas condiciones: el secreto está en el cuarzo
A nadie le gusta un pastel que esté seco o cuyo contenido proteico haya permanecido demasiado tiempo y se haya vuelto rígido como el caucho. En una cocina moderna, el margen de error es muy pequeño. Es necesario que la temperatura sea exacta, no “casi suficiente”, sino exactamente correcta.
Por eso utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza. En lugar de simplemente calentar el aire, estos tubos permiten que las radiaciones infrarrojas de onda corta penetren directamente en los alimentos. De esta manera, el calor llega directamente a los alimentos. Es un método más limpio, rápido y eficiente.
Lograr la temperatura adecuada
No nos basamos en conjeturas para determinar la potencia necesaria. Calculamos específicamente la cantidad de vatios por centímetro, según sus necesidades. Esto nos permite concentrar mucha potencia en un espacio reducido, lo cual es ideal si el techo del horno está muy ocupado.
Lo mejor de todo es que el cuarzo no retiene el calor como lo haría un metal pesado. Si se conectan a un controlador PID, reaccionan al instante. Cuando se necesita calor, éste está listo para usarse. Cuando se interrumpe la alimentación eléctrica, el calor disminuye casi de inmediato. No hay necesidad de lidiar con ese problema de que el horno siga caliente durante demasiado tiempo y arruine todo el resultado.
Diseñado para las condiciones difíciles de una panadería
Las panaderías son muy exigentes con los equipos. Debido al vapor y a los cambios constantes de temperatura, los equipos se dañan fácilmente. Utilizamos cuarzo fundido porque puede soportar esos cambios rápidos sin agrietarse.
También podemos ajustar la longitud y los extremos de los tubos para adaptarlos al chasis que ya se esté utilizando. Y como la humedad es el enemigo de los elementos calefactores, nos aseguramos de que los sellos sean herméticos. Si entra aire, el filamento se oxida y las lámparas se queman antes de tiempo. Nadie tiene tiempo para eso durante las horas pico de la mañana.
Algunas cosas a tener en cuenta
Las radiaciones infrarrojas de onda corta son muy potentes, pero requieren cuidado. Dado que el calor está muy concentrado, los reflectores deben estar pulidos hasta alcanzar un brillo similar al de un espejo. Si no están bien pulidos, absorberán el calor y causará deformaciones en el interior del horno.
Además, revise bien los cables. Dado que personalizamos la potencia, asegúrese de que sus cables puedan soportar la corriente requerida. De lo contrario, experimentará caídas de voltaje y no obtendrá el rendimiento esperado.